Perdiendo la identidad de marca

Si hay una tendencia que nadie se deja cada temporada es la tendencia de seguir a la competencia.
La tendencia general que nos hemos encontrado en la mayoría de las empresas para las que hemos trabajado ha sido el querer ser lo qué no son. Fijarse demasiado en la competencia
en vez de la identidad propia y las necesidades del cliente.

Solo hay que mirar alrededor, las tiendas, los últimos desfiles.
O algo más importante todavía como son los cambios de dirección creativa dentro de las marcas, perdiendo totalmente sus valores y adquiriendo los del diseñador jefe.
Que al adquirir los diseñadores de otras, adquieren también su identidad en lugar de que el diseñador se adapte a la marca en la que ha aterrizado.
EJ: A veces hasta me confundo, y digo Vetements en vez de Balenciaga…o Valentino en vez de Dior.
Tanto se copia que dejas de tener tus básicos, imposibles de encontrar.
Y es muy comprensible, ya que el mercado de la moda va muy deprisa y hay que intentar ser el primero, fijándonos en todo momento en lo que hace la competencia.
El problema es que si no hay un equilibrio entre mirar la competencia y mirarse a uno mismo, dejas de ser tú mismo y todos al final somos iguales.
Se ha perdido la singularidad, eso que te hace ser diferente, que crea expectación,
esas sensaciones que tiene una marca.

Las nuevas generaciones son más individualistas no están interesados por estar dentro de la tendencia, si no en tener personal style e individualismo. Hay que prepararse.

Es el momento de volver a construir, preguntándonos lo que mejor sabemos hacer, quedándonos con lo mejor e intentar regenerar la creatividad a partir de ello.
Crear nuestro propio manifiesto de identidad.