Y van dos.
En este momento, se definen nuevos roles cambiando los gustos e intereses, grupo social al que pertenecen, tipo de estudios que quieren seguir, etc. Esto les lleva a concretar quiénes son y qué quieren en su vida buscando la independencia de una identidad propia.
El desarrollo de la madurez, así como la identidad, son procesos cambiantes a lo largo del tiempo y van cobrando forma conforme van adquiriendo los recursos necesarios en su crecimiento. Por ello, es necesario evaluar la identidad como un continuo y no como un punto fijo en su desarrollo.
